
Se entiende como el espacio virtual que rodea a las personas. Este espacio permite interactuar con las demás personas de manera cómoda y adecuada en función de las circunstancias.
El espacio personal de un individuo es altamente variable y difícil de medir. Sin embargo hay estudios que han arrojado las siguientes estimaciones para una persona occidental promedio: 60 cm a cada lado, 70 centímetros al frente y 40 centímetros por detrás. (wikipedia.org)
Y precisamente en función de cada circunstancia, adaptamos nuestro espacio personal, es así como dejamos traspasarlo fácilmente por las personas con las que nos relacionamos íntimamente (familiares y amigos cercanos). O, damos un paso atrás para marcar distancia de un desconocido que se nos acerca a preguntar una dirección o inclusive la hora. Quedando en el medio, los ajustes que hacemos para adaptarnos a las diferentes situaciones sociales.
Todo esto viene a colación porque ultimamente siento estar rodeado de gente que no están familiarizadas con el concepto de "espacio personal" o que definitivamente han decidido vivir más allá de cualquier convención social. Prueba de lo anterior son los ejemplos siguientes.
1.- El Cine: Justo anoche, mi esposa y yo fuimos al cine, suelo escoger asientos a los extremos de las filas, entre otras cosas, para tener una vía libre de escape en caso que fuese necesario (si soy un poco paranoico lo se). Con la particularidad que en este cine los asientos son asignados al comprar las entradas y en el plano que me mostró la cajera no se apreciaba que en ese extremo de la fila había una pared, una vez dentro me percato de la situación pero me auto-consuelo pensando que no se iba a llenar la sala, pero el tal Murphy insiste en no quedarse tranquilo y la fila se llena a los pocos minutos, quedando a mi lado un señor de unos 60 y pico de años, ya me exasperaba un poco carcajeandose de cada frase de George Clooney (Up in the Air) pero el colmo llegó cuando decidió, supongo que para cambiar sus posaderas de posición en la butaca, desbordar el reposabrazos y apoyar su generosa humanidad sobre la mía. Hicieron falta 3 codazos para que el susodicho desocupara mi burbuja virtual.
2.- El Autobús: esta mañana en el autobús de Barcelona al Aeropuerto de Girona y por una hora y quince minutos mi compañero de asiento llegó hasta un punto en el que pensé que iba a apoyar su cabeza en mi hombro para dormir ya que estaba empezando a poner su chaqueta entre su brazo y el mio cuando lo atajé "... oye arriba hay un compartimiento para el equipaje..." y de allí decidió dormir con la cabeza entre las piernas (no le encuentro lo cómodo a la posición) y así tuve un poquito de paz hasta llegar a destino.
En fin, se que puede sonar un poco neurótico, pero estudios han demostrado que la violación del espacio personal puede desencadenar ansiedad y conductas agresivas, así que sólo pido que respeten mi espacio personal, entiendo que hay situaciones, como viajar en el metro en hora pico, donde es inevitable, pero si es evitable prefiero pasar el resto del día sin saber que un desconocido se echó mucha loción para después de afeitar esta mañana o que lleva 3 días sin bañarte; tampoco necesito saber que su mamá usa mimosin para lavarle la ropa. Como decían los viejitos antes "Respete pa' que lo respeten"
