domingo 31 de enero de 2010

Espacio Personal




Se entiende como el espacio virtual que rodea a las personas. Este espacio permite interactuar con las demás personas de manera cómoda y adecuada en función de las circunstancias.


El espacio personal de un individuo es altamente variable y difícil de medir. Sin embargo hay estudios que han arrojado las siguientes estimaciones para una persona occidental promedio: 60 cm a cada lado, 70 centímetros al frente y 40 centímetros por detrás. (wikipedia.org)




Y precisamente en función de cada circunstancia, adaptamos nuestro espacio personal, es así como dejamos traspasarlo fácilmente por las personas con las que nos relacionamos íntimamente (familiares y amigos cercanos). O, damos un paso atrás para marcar distancia de un desconocido que se nos acerca a preguntar una dirección o inclusive la hora. Quedando en el medio, los ajustes que hacemos para adaptarnos a las diferentes situaciones sociales.

Todo esto viene a colación porque ultimamente siento estar rodeado de gente que no están familiarizadas con el concepto de "espacio personal" o que definitivamente han decidido vivir más allá de cualquier convención social. Prueba de lo anterior son los ejemplos siguientes.


1.- El Cine: Justo anoche, mi esposa y yo fuimos al cine, suelo escoger asientos a los extremos de las filas, entre otras cosas, para tener una vía libre de escape en caso que fuese necesario (si soy un poco paranoico lo se). Con la particularidad que en este cine los asientos son asignados al comprar las entradas y en el plano que me mostró la cajera no se apreciaba que en ese extremo de la fila había una pared, una vez dentro me percato de la situación pero me auto-consuelo pensando que no se iba a llenar la sala, pero el tal Murphy insiste en no quedarse tranquilo y la fila se llena a los pocos minutos, quedando a mi lado un señor de unos 60 y pico de años, ya me exasperaba un poco carcajeandose de cada frase de George Clooney (Up in the Air) pero el colmo llegó cuando decidió, supongo que para cambiar sus posaderas de posición en la butaca, desbordar el reposabrazos y apoyar su generosa humanidad sobre la mía. Hicieron falta 3 codazos para que el susodicho desocupara mi burbuja virtual.


2.- El Autobús: esta mañana en el autobús de Barcelona al Aeropuerto de Girona y por una hora y quince minutos mi compañero de asiento llegó hasta un punto en el que pensé que iba a apoyar su cabeza en mi hombro para dormir ya que estaba empezando a poner su chaqueta entre su brazo y el mio cuando lo atajé "... oye arriba hay un compartimiento para el equipaje..." y de allí decidió dormir con la cabeza entre las piernas (no le encuentro lo cómodo a la posición) y así tuve un poquito de paz hasta llegar a destino.


En fin, se que puede sonar un poco neurótico, pero estudios han demostrado que la violación del espacio personal puede desencadenar ansiedad y conductas agresivas, así que sólo pido que respeten mi espacio personal, entiendo que hay situaciones, como viajar en el metro en hora pico, donde es inevitable, pero si es evitable prefiero pasar el resto del día sin saber que un desconocido se echó mucha loción para después de afeitar esta mañana o que lleva 3 días sin bañarte; tampoco necesito saber que su mamá usa mimosin para lavarle la ropa. Como decían los viejitos antes "Respete pa' que lo respeten"

miércoles 27 de enero de 2010

Duros del teclado...

Me considero asiduo visitante / participante de foros virtuales de política como los de noticierodigital.com y noticias24.com. En el lejano 2004 leí por primera vez el calificativo "Duros del Teclado"(DDT) referido, stricto sensu, a aquellos foristas que en sus post llamaban a una sublevación armada contra el régimen de hugo chavez(minúsculas intencionales) y de los que se presumía dificilmente abandonaban la comodidad de sus oficinas/hogares para dar la lucha en la calle. Fundamentando su afirmación en el hecho de que cuando se realizaban grandes manifestaciones los DDT seguían activos en los foros.

Con el tiempo, el calificativo ha mutado para incluir, lato sensu, a todos aquellos que participamos en los foros con opiniones contrarias al régimen de terror que se hace llamar gobierno en Venezuela. Pero, particularmente para designar aquellos que incansablemente tratan de hacer prevalecer su opinión más allá de los insultos y de las descalificaciones que profieren los foristas afectos a la revolución. Siendo el de DDT el insulto más sutil que recibimos, implicando que no tenemos las gónadas suficientes para hacer algo en la calle y por eso nos desahogamos en el foro.

En mi humilde opinión Duros del Teclado, son aquellos que han logrado meterse debajo de la piel de Chacumbele y su camarilla, prueba es que recientemente los revolucionarios han volcado su mirada a las redes sociales como el Twitter("Abrí mi cuenta en twitter pero no se cómo se usa" clamaba uno de ellos en ND pidiendo ayuda a sus correligionarios del foro) y los mensajes de Blackberry. DDT son los colombianos berracos que convocaron a una protesta mundial contra las farc apoyados en la red social Facebook. DDT, también, los que han convocado ya dos veces a manifestaciones mundiales contra chavez (con más convocatoria la 2da que la 1era).

Duros del Teclado son los que en pocos minutos lograron armar una sanpablera en las afueras de la librería de Madrid a la que sabaneitor decidió ir de shoping durante su ultima visita a España, y de donde tuvo que ser extraído de emergencia por su casa militar cuyas caras de chorreados eran evidentes al verse rodeados en territorio extranjero por un nutrido grupo de exiliados que gritaban consignas en contra del pupilo de fidel. En fin, gracias a Twitter, DDT podrían considerarse también a aquellos que en pocos segundos hacen circular informaciones que el régimen trata de contener.

En un próximo post hablaremos de los Tarifados, especie rastrera sembrada y multiplicada en estos foros virtuales y de la que podemos identificar características y variantes

jueves 21 de enero de 2010

P... del Aire

Teniendo apenas unos 3 meses de haber comenzado esta aventura de de ser "aeromozo", vino a visitarnos a Charleroi la mamá de una de las compañeras de trabajo que vive en el mismo edificio que yo. Recuerdo en particular que nos dijo "... chicos yo os envidio, cuando tenía vuestra edad soñaba con ser azafata pero mi padre me dijo que NO que las azafatas eran las putas del aire...". A lo que vinieron los típicos razonamientos de que eso es un cliché, de que hoy en día es una profesión de alta responsabilidad y que hoy en día lejos de las modelos de faldas cortas y escotes pronunciados, se respira más profesionalismo en la industria...


Haciendo un recuento de casi un año de experiencia en el sector, se me vino a la mente el episodio que les acabo de narrar y traté de situarlo en el contexto de lo vivido, visto y escuchado. Para empezar resuenan en mi cabeza las palabras de mi prof. de Sociología I (un sacerdote jesuita, cura misionero según él) que nos decía que el calificativo de puta era a menudo mal utilizado por mis compañeras de clase al referirse a otras compañeras de apetito sexual más voraz o menos selectivo por lo que se les veía cambiar frecuentemente de compañero sentimental. Decía el padre que esto era incorrecto porque por definición puta era aquella mujer que daba favores sexuales a cambio de dinero y que en el caso de las compañeras de curso no existía prueba de que cobraran.


Volviendo al punto, hará un par de semanas, me comentaba un capitán que él no entendía por qué las asistente de vuelo, tenían la necesidad de divulgar sus amoríos o aventuras con los pilotos, a lo que yo pregunté qué como estaba él tan seguro que eran las muchachas las que regaban la voz y no los pilotos en una de alarde sobre proezas sexuales, su respuesta enfática "la mayoría de los pilotos están casados y tienen familia por lo que son los últimos a quienes interesa que tales aventuras se hagan de dominio público"... a buen entendedor pocas palabras.


Creo que muchas tripulantes caen en el cliché de regalar sus favores a los capitanes (aunque los copilotos también comen creanme) porque piensan que a cambio van a obtener privilegios laborales (prioridad en ascensos, cambios de base, etc). Pero el grueso de los tcp (hombres y mujeres) se escudan en la distancia de sus familias y/o parejas para dar rienda suelta a sus instintos. He perdido la cuenta de a cuantos he visto salir del closet en 10 meses. Otros que, como en la canción de Ruben Blades, cada vez que se emborrachan se convierten en muchacha y que luego sobrios niegan con vehemencia su homosexualidad. Y el más común de los casos, chicos y chicas que, ámparandose en un brevage que garantiza un amnesia selectiva (el alcohol) se aparean como gatos en la oscuridad y al día siguiente se saludan como si nada hubiese pasado.


Sin embargo, un pequeño, pero consistente grupo contamos con ansias los dias para reencontrarnos con nuestras parejas y familias. Sin dejar de socializar con los compañeros de trabajo, compartir unas cervezas después de una agotadora semana de retrasos y mal tiempo, por ejemplo, pero sin caer en el desenfreno. Otro grupo, todavía más minusculo, se dedica sólo a trabajar, se esfuman al acabar la jornada y sólo se les vuelve a ver la cara cuando el deber los requiere.


En fin, a manera de conclusión, me parece que todavía hay quien por ignorancia o convicción sigue alimentando el mito de las putas del aire...

jueves 14 de enero de 2010

Charleroi

A mes y medio de cumplir un año viviendo en esta polis belga (lo siento pero ni que se esfuerce llega a metropolis). Y, gracias a que mi aniversario coincidirá con la llegada de 3 aviones adicionales a la base, últimamente he recibido peticiones de compañeros de trabajo basados en otros rincones de Europa, de que les describa Charleroi.


Cuando llegué aquí hace casi un año, pensé que era un castigo del JEFE el que la providencia me obligara a vivir en una ciudad, sucia, mal oliente y con el índice de inseguridad más alto de Europa occidental. Me dije nada esto me pasa por renegar de mi Caracas natal. El tiempo va pasando y las cosas se van poniendo en perspectiva.

Después de cuatro estaciones, puedo decir que mi estancia aquí ha sido una lección más que un castigo, una lección de vida, he aprendido que tengo opciones, que mi crecimiento personal incluye el empaquetar esta experiencia y salir de aquí en el mediano-corto plazo (según los economistas, menos de 3 años, muchos menos espero). Además la animadversión visceral, por el paralelismo con la "Sultana del Avila", ha ido cediendo lo que me ha permitido ver que la ciudad entra en una dinamica de auto-superación que empieza por la rehabilitación de calles, pasa por la construcción de un tranvía que interconecte la parte baja con la parte alta de la ciudad, sigue con la apertura de nuevas tiendas en la zona comercial (incluyendo una tienda Mac) y últimamente se anuncia la conversión de abandonado palacio de exposiciones en un gran centro comercial.

Aparte, si bien, en comparación con la media europea, los niveles de inseguridad son bastante altos, los delitos son en su gran mayoría contra la propiedad (hurtos de reproductores de los vehículos principalmente), dificilmente te van a matar por quitarte unos zapatos nike, ya que los malandros "carolos" (gentilicio de charleroi) viven principalmente de la venta de droga al detal (camellos) y sus ingresos les permiten vestirse con las mejores pintas y tener los mejores carros (audis, bmw's, mercedes, etc) por lo que no existe ese sentimiento de odio/envidia que caracteriza al malandrocaraqueño.

Aún y así, todavía no me acostumbro a que los marroquíes se comporten como si todas las mujeres que no usan burka son prostitutas y que las que si lo son pretendan usar la entrada del edificio donde vivo como vitrina. tampoco me acostumbro a llegar mi casa por las noches y ver varios carros con los vidrios rotos o a los borrachos congregandose, cuando el clima lo permite, en los bancos instalados a la orilla del río que separa mi calle de la estación de trenes.

En fin, espero que esta vivencia, se convierta en un futuro cercano en una de esas historias para contar a hijos y a nietos, como la que siempre me cuenta mi mamá de que cuando vivió en alemania no tenía calefacción y la habitación era tan humeda que se formaban estalactitas de hielo debajo de la cama.

PD: A petición de un lector, a partir de este nuevo año 2010 me comprometo a ponerle etiquetas a mis posts para que el visitante pueda facilmente identificar cuando se trata de un hecho cierto, de uno ficticio, de un chiste, etc.

jueves 26 de noviembre de 2009

Cura para la infertilidad...

El Dr. Rodríguez y su esposa llevaban ya 10 años de casados sin haber podido concebir hijos, cosa que frustraba un poco a Ernesto, pero la cosa que lograba sacarlo de sus casillas era que el vecino de arriba con 3 años menos de matrimonio tenía 7 hijos, uno por cada año de matrimonio. "No soporto vivir en el mismo edificio que este individuo, como me lo cruce lo mato..." le decía a su consorte.

Un buen día esperando el ascensor para ir a trabajar, se abre la puerta y dentro estaba el consabido vecino, su primer impulso fue el de partirle la cara de un cabezazo, pero se contuvo y con humildad atinó a preguntar:

- Cómo hace para tener tantos hijos?

- En realidad un sistema lo habría...

- Pero que espera (desesperado) cuente, cuente...

- Lo 1ero vaya a una tienda de productos de belleza y compré baño de espuma, sales de baño, talco, cremas etc...

- Ajá...

-Luego vaya a una tienda de productos para el hogar y compré un mango para escobas. vuelva a casa y digale a su mujer que se de un baño relajante con todos los productos que compró...

-
Y con el mango de la escoba que hago???

- Cuando su esposa esté en el baño. golpee el techo con el palo de escoba que yo bajo y me encargo del resto...

martes 24 de noviembre de 2009

Radionovela en el Autobús "El Derecho de Emigrar"...

Una casualidad que, gracias a la actual situación política de Venezuela, se va haciendo más común. Encontrabame yo sentado en el autobús que debía llevarme desde la "Estació Nord de Autobusos" de Barcelona al Aeropuerto de Girona, como siempre el auto-pullman lo cargan hasta las metras, como si de ganado se tratase, con la salvedad que no dejan que nadie vaya parado. Para remate, un paisano italiano, romano para más señas, se me sienta al lado y desde el primer segundo entiendo que su noción de espacio personal es diferente de la mía.



La ley de Murphy no me perdona, saliendo de la casa me doy cuenta que se me quedó el ipod junto al televisor, por lo que decido respirar profundo, apoyar la cabeza a la ventana esperando que Morfeo decidiera llevarme de paseo por buena parte del trayecto. Pero Morfeo me falló y el gusanito del sociólogo (o del chismoso como prefieran) decide dejarse llevar por la conversación de la pareja sentada en la fila de atrás. Ambos venezolanos (la casualidad a la que me refería antes), al inicio del trayecto la conversación sonaba como la de una pareja de novios normal y silvestre, se tuteaban y ella le recordaba como por su empeño de agarrar el metro en dirección equivocada perdieron tiempo precioso que hubiesen podido aprovechar visitando más cosas emblemáticas de Barcelona, hasta allí todo bien...



A mitad de trayecto, la situación cambia bruscamente la chama empieza a tratar a su media naranja de Ud. y comienza todo un interrogatorio sobre cuales eran sus planes si él decidía irse sólo a otra ciudad, o si era ella la que pensaba irse sola a otra ciudad, la frase que todavía a esta hora resuena en mi cabeza es la chama diciéndole a novio "...Ud que edad cree que Ud tiene...?"



Un gran silencio precede a los ruidos típicos del autobús llegado a su destino final, frenos, apertura de puertas, etc. Miro el reloj y caigo en cuenta que tengo que imprimirle velocidad si quiero llegar al mostrador antes de que cierren el checking de mi vuelo.



Si a alguien se le ocurre un final para esta radionovela, sientan la libertad de dejarmelo en los comentarios...

sábado 7 de noviembre de 2009

Las 2 Caras de la Arepa

De niño, escuché a mi papá responder irónicamente, a alguien que le preguntaba con sorna sobre su origen, y sin tratar de disimular su marcado acento italiano dijo: "...soy más criollo que la arepa". Desde ese entonces lo adopté como mi punch line y cada vez que alguien me preguntaba sobre mis raíces usaba aquella frase o la adaptaba según los requerimientos.


Siempre consideré que el hecho de haber nacido en la maternidad Concepción Palacios, (centro asistencial que debe su nombre a la Madre del Libertador) haberme criado en la Parroquia San Juan y haber vivido en Petare hasta que decidí emigrar, me autorizaba a decir cosas como "soy más venezolano que la arepa" (especialmente si consideramos que historiadores como Oscar Yanez atribuyen el invento de la arepa rellena a inmigrantes europeos, específicamente portugueses). Expresiones que en el común de los casos lograban arrancar una sonrisa a mis interlocutores, sonrisa incrédula a veces que sólo se disipaba al mostrar mi documento de identidad o cuando alguien confirmaba lo antes dicho sobre mi lugar de nacimiento. Pero en fin, era una frase que usaba más para romper el hielo en esas situaciones sociales en las que uno se siente como cucaracha en baile de gallinas, que por otra cosa.


Volviendo a mi progenitor, en el año 1989 tuve la oportunidad de viajar con mi papá a Italia y recuerdo que en el vuelo de regreso a Caracas me confesó que después de más de 30 años (había salido de su pueblo a mediados de los 50) se había sentido como un "extranjero en su tierra". A mis 12 años no supe interpretar esa frase con todo su significado pero, casi 20 años después lo viví en carne propia cuando, sin haber dejado de vivir nunca en Venezuela, la gente me decía cosas como que si no estaba de acuerdo con Chavez me regresara a "mi país". El momento cumbre de estas situación llegó el día siguiente de las elecciones presidenciales de 2006 cuando, comentando con los compañeros de trabajo lo decepcionados que nos sentíamos de que a pesar de todos los esfuerzos había vuelto a ganar chacumbele, carga contra mi uno de los chavistas de la oficina llamándome extranjero de mierda y mandándome de regreso, una vez más, a "mi país" (que a todas estas si no explico el origen de mi familia a la gente le cuesta adivinarlo).


Irónicamente el "pana", con el que casi terminamos a trompadas, se llama Edwing, e independientemente de lo hipócrita que me parece alguien que pretenda ser neo-nacionalista puro con un nombre de origen anglosajón, trataba de explicarle que incluso por "antiguedad" yo era más venezolano que él ya que él apenas contaba con 20 años y yo ya pisaba los 30 en ese momento. En fin, esa y otra tantas gracias como montarme a las 6am de la mañana en el metro de petare y que los vagones estuviesen grafiteados de rojo con consignas como "matemos a los portugueses especuladores", "los supermercados son del pueblo"; sellaron, con una tinta todavía más fuerte que la que usan para sellarte la salida en el aeropuerto de maiquetía, mi decisión de salir del país.